Por Alejandro M. Rodríguez V.

No sabía cómo titular mi rabia al leer que exhumaron el cadáver de una adolescente enterrada clandestinamente por sus padres en Potosí al haber fallecido por desnutrición. No sabía que nombre ponerle a mi bronca contenida al enterarme hace unos días que Naomi, con catorce añitos pesa 7 kilos por su avanzada desnutrición, su cuerpecito es apenas un saco de huesos y escaras que no solo le deben doler a ella, nos duele a todos los bolivianos.
Entre risas, el director de la Agencia Boliviana Espacial  ABE decía que el gobierno ve por convenir a sus intereses la adquisición de un nuevo satélite por la friolera suma de doscientos millones de dólares, es algo más barato decía, porque ya no se requieren las estaciones terrenas.
No termino de entender la indiferencia de un gobierno que se autodenomina socialista, la indolencia ante un sistema de salud que se cae a pedazos porque es más conveniente tener un satélite que dar salud a la población, no termino de entender que hayan tantas Naomis en Bolivia que tienen que hacer una colecta para salvar sus vidas, cuando la CPE dice que el Estado garantiza la salud y la seguridad alimentaria.. y no me estoy inventando.

Artículo 9
Inc.2  Garantizar el bienestar, el desarrollo, la seguridad y la protección e igual dignidad de las personas, las naciones, los pueblos y las comunidades, y fomentar el respeto mutuo y el diálogo intracultural, intercultural y plurilingüe.

Artículo 16.

I. Toda persona tiene derecho al agua y a la alimentación. 

II. El Estado tiene la obligación de garantizar la seguridad alimentaria, a través de una alimentación sana, adecuada y suficiente para toda la población.

Artículo 18.

I. Todas las personas tienen derecho a la salud.
II. El Estado garantiza la inclusión y el acceso a la salud de todas las personas, sin exclusión ni discriminación alguna.
III. El sistema único de salud será universal, gratuito, equitativo, intracultural, intercultural, participativo, con calidad, calidez y control social. El sistema se basa en los principios de solidaridad, eficiencia y corresponsabilidad y se desarrolla mediante políticas públicas en todos los niveles de gobierno.

Duele hasta el tuétano que gastemos dinero en viajes, canchas y edificios y no se invierta en aquello que es más importante para los menos importantes, la salud y la alimentación de nuestros pobres. Porque de una u otra manera, la “clase a medias” como nos identifica tan ofensivamente nuestro presidente ante el mundo, podemos pagarnos una consulta médica y hasta prestarnos dinero para cubrir una enfermedad, pero nuestro pobres mueren en la oscuridad y se entierran en la clandestinidad.

Nuestros ancianos tienen que hacer colas desde la madrugada para recibir una pobre y deshumanizada atención, sin embargo los gobernantes se dirigen a Palacio en automóviles blindados, y cuando deben atenderse por problemas de salud toman su avión privado y vuelan hacia otros países para recibir una atención de calidad. Ojalá los bolivianos algún día pudiéramos tener esa suerte para evitar tanto dolor en el satélite, en las canchas y en los aeropuertos que no sirven para otra cosa que para agrandar egos políticos mientras el pueblo mira desde su impotencia e intenta aplacar sus enfermedades con un simple Paracetamol.

Publicado hace 22nd September 2017 por Alejandro M. Rodríguez V.

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